De la imagenología a la intervención
Es crucial diferenciar los tumores cerebrales de otras patologías con síntomas similares, como la hidrocefalia, las malformaciones arteriovenosas o la presencia de un aneurisma cerebral que puede generar efectos de masa o hemorragias. Asimismo, un neurocirujano debe distinguir lesiones tumorales de malformaciones congénitas del cerebro o procesos infecciosos. En el caso de tumores de hipófisis, el manejo requiere una precisión milimétrica para proteger la función endocrina, un criterio que también aplicamos al evaluar lesiones en la médula espinal, como la siringomielia o los tumores de médula espinal.
