Diferencias con otras enfermedades cerebrales
Aunque pueden compartir síntomas o hallazgos en estudios de imagen, las malformaciones congénitas del cerebro no deben confundirse con tumores cerebrales, quistes cerebrales, abscesos cerebrales o tumores de hipófisis. También es importante distinguirlas de lesiones adquiridas como el hematoma subdural, el hematoma epidural o las secuelas derivadas de un traumatismo craneoencefálico, ya que cada condición implica necesidades diagnósticas y terapéuticas diferentes.
