Señales motoras y sensitivas
Tras un evento traumático, es posible experimentar pérdida de fuerza muscular, debilidad en brazos o piernas o entumecimiento de extremidades. Estas señales, junto con la pérdida de sensibilidad, hormigueo en brazos o piernas o dificultad para coordinar movimientos, sugieren una compresión nerviosa o un daño estructural. Incluso síntomas como la dificultad para caminar o problemas de control de esfínteres asociados a la columna pueden ser secuelas que requieren atención urgente.
